Las esperanzas de un lanzamiento en EE. UU. de una pickup eléctrica de Kia están ahora seriamente amenazadas. Nuevos acontecimientos sugieren que el EV planeado —que en su momento se consideraba casi seguro— podría retrasarse indefinidamente o incluso cancelarse por completo, según informa Car and Driver.
Tormenta arancelaria: ¿cuál es el problema con las importaciones?
La causa principal del trastorno es la inestabilidad arancelaria actual. Los vehículos y componentes importados a Estados Unidos desde Corea del Sur —incluidos los de Kia— se han visto afectados por fuertes aranceles. Aunque EE. UU. redujo recientemente algunos aranceles automotrices del 25% al 15%, otros impuestos siguen siendo muy elevados, como los grandes aranceles sobre el acero, el aluminio y las materias primas relacionadas de Corea del Sur.
Para un vehículo como una pickup eléctrica —que probablemente dependa de componentes importados— estos costes adicionales destruyen el caso de negocio original. Como explicó el director de marketing de Kia en EE. UU., el proyecto vuelve ahora a la «fase de evaluación».
Demanda de EV en declive: el contexto más amplio del mercado
Agravando el problema arancelario está el debilitamiento de la demanda de EV en EE. UU. La expiración del crédito fiscal federal para EV —que antes valía hasta 7.500 dólares— ha enfriado el interés por los EV asequibles. Fuentes internas del sector afirman que la demanda general de EV ha caído significativamente en EE. UU., reduciendo el mercado potencial para nuevos modelos de EV de menor coste.
Kia pretendía inicialmente que la pickup eléctrica —junto con otros modelos próximos— se ajustara a un precio competitivo. Pero con la demanda a la baja y los costes al alza, ese posicionamiento de precios puede que ya no sea viable.


El EV3 y el EV4 también se ven afectados por este problema.
Lo que dice Kia: «de vuelta a la mesa de dibujo»
Según el vicepresidente de marketing de Kia America, la empresa simplemente no sabe cuándo se estabilizarán los aranceles, una condición necesaria antes de poder comprometerse con nuevos modelos de EV para EE. UU.
Destacó que el sedán EV4 —otro modelo planeado— ya está en pausa indefinida, y la pickup eléctrica ha sido retirada a la fase de evaluación. Podría no llegar nunca a los concesionarios estadounidenses si las condiciones no mejoran.
Impacto más amplio: subidas de precios y gama de EV reducida
Si la pickup se cancela, las consecuencias se extenderán por toda la estrategia de Kia en EE. UU. Los analistas esperan aumentos de precios en muchos modelos —tanto EV como de combustión interna— a medida que los aranceles y los costes de la cadena de suministro hagan mella.
Kia podría centrarse en cambio en los modelos existentes producidos en su planta estadounidense (por ejemplo, SUV y vehículos ICE/híbridos), en lugar de arriesgarse a lanzar nuevos EV en condiciones financieras desfavorables.
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