La larga rivalidad entre los SUV “gemelos” favoritos de Corea ha dado un giro dramático. Mientras el Kia Sorento consolidó su puesto como el vehículo más vendido en Corea del Sur en 2025, el Hyundai Santa Fe ha sufrido un desplome histórico, saliendo del top 10 nacional durante tres meses consecutivos. Lo que antes era una carrera reñida se ha transformado en una lección sobre cómo las decisiones de diseño radicales pueden alienar a la base de clientes.
El desplome de ventas: una brecha de 42.000 unidades
A finales de 2023, el margen de ventas entre ambos SUV era de apenas 446 unidades. A finales de 2025, esa brecha se había ampliado hasta unas asombrosas 42.113 unidades.
Los datos de enero de 2026 muestran la gravedad del declive del Santa Fe:
- Kia Sorento: 8.388 unidades (n.º 1 en total)
- Hyundai Santa Fe: 3.379 unidades (sin entrar en el Top 10)
Incluso dentro de la familia Hyundai, el Santa Fe está siendo superado por el Palisade (4.994 unidades) y el Tucson (4.269 unidades), lo que sugiere que los compradores miran tanto por encima como por debajo del Santa Fe para evitar su iteración actual.
El rechazo al «Bone-tafe»: cuando la innovación sale mal
La divergencia comenzó en septiembre de 2023 con el lanzamiento de la quinta generación del Santa Fe. Hyundai abandonó la estética urbana por una silueta “cuadrada” y un polarizante motivo en “H”.
Principales críticas de diseño:
- El motivo en “H”: Concebido para reinterpretar el logotipo de Hyundai, los faros y pilotos traseros con forma de H fueron ampliamente criticados.
- El apodo «Bone-tafe»: Los consumidores apodaron rápidamente al coche como «Bone-tafe», afirmando que los elementos de iluminación parecían huesos de perro de dibujos animados.
- Falta de familiaridad: Los expertos en automoción sugieren que el diseño se alejó demasiado de la herencia del Santa Fe.
“Los consumidores dicen que quieren diseños nuevos, pero cuando un coche se aleja demasiado de su imagen existente, muchos lo perciben como extraño o incómodo”, explica Prof. Kwon Yong-joo de la Universidad Kookmin.

Por el contrario, el Kia Sorento ha prosperado al mantener un lenguaje de diseño “familiar” que se alinea con la gama más amplia y cohesionada de Kia, convirtiéndolo en una opción más segura y prestigiosa para las familias.
Paridad técnica frente a identidad visual
Lo que hace que esta brecha de ventas sea tan llamativa es que ambos vehículos son prácticamente idénticos bajo el capó. Ambos SUV están construidos sobre la misma plataforma y ofrecen:
- Motor 2.5 litros gasolina turbo.
- Motorización 1.6 litros turbo híbrida.
A pesar de compartir el mismo “cerebro” y “músculos”, el “traje” del Sorento ha conquistado al público, mientras que el aspecto radical del Santa Fe lo ha dejado en el retrovisor. Actualmente, los acabados populares del Sorento aún requieren un tiempo de espera de entrega de 3 a 5 meses, mientras que las unidades del Santa Fe se acumulan en los concesionarios.
¿Puede un modelo mejorado salvar al Santa Fe?
Hyundai no se rinde. Fuentes del sector esperan que una versión mejorada del Santa Fe debute a finales de este año. Para combatir el desplome de ventas, Hyundai estaría apostando por nuevas tecnologías, incluyendo:
- Versiones EREV (vehículo eléctrico de autonomía extendida).
- Posibles cambios de estilo que eliminen por completo la imagen «Bone-tafe».
Queda por ver si una mejora en la motorización puede superar un déficit de diseño. Por ahora, el Kia Sorento sigue siendo el rey indiscutible de las carreteras coreanas.
Fuente de la noticia: Korea JoongAng Daily
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