El Veloster N se ha convertido en todo un fenómeno en el mercado estadounidense, compitiendo con éxito en el circuito profesional y enfrentándose continuamente al Civic Type R y otros coches de altas prestaciones en revistas y canales de YouTube. Dicho esto, por el precio que tiene, es la mejor relación calidad-precio para un coche listo para circuito nada más salir del concesionario.
Siempre quise un Veloster, pero no estaba dispuesto a comprarlo porque soy una persona frugal; me gusta ahorrar dinero siempre que puedo. En la búsqueda de ahorros, comprar un Veloster N de segunda mano sería la siguiente mejor opción, pero decidí tomar otro camino: comprar un Veloster N siniestrado en subasta y construir un coche que pueda conducir y llevar al circuito los fines de semana. Así que allá vamos.
La búsqueda de un Veloster N no perfecto
Si miras las subastas online, hay bastantes Veloster N que han sido declarados siniestro total porque las reparaciones superan el valor del coche. Parte de ese daño suele estar en alguna zona del chasis doblada o destruida. Otros requieren tantas piezas combinadas con costes de mano de obra que resultaría demasiado caro repararlos. Con esto en mente, busqué un Veloster N que estuviera siniestrado más por los costes de mano de obra que por las piezas, ya que al reconstruir el coche yo mismo, la mano de obra sería gratuita.
Mi siguiente objetivo era asegurarme de que el coche estuviera cerca de mi zona; los costes de transporte siempre arruinan cualquier presupuesto, y para mantener los gastos bajos necesito recoger el coche yo mismo. Con esas limitaciones en mente, encontré un Hyundai Veloster N blanco que estaba siniestrado por daños en la parte delantera. Revisé el coche para asegurarme de que arrancaba, y eso fue suficiente para decidir que era el coche adecuado para la reconstrucción.
El comienzo del proyecto
Una vez encontrado el coche, lo compré. Tras las tasas de subasta, no fue tan barato como me hubiera gustado, pero definitivamente menos que un N nuevo en el concesionario. Cargué el coche en mi remolque y lo llevé a casa para examinarlo a fondo y decidir qué se puede salvar y qué se puede desechar. Continuará.



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